Cobertura de CSRAméricas 2011
Autores: Máximo Gustavo Mancuello Cáceres y Paola Andrea Fuentes Vera*
El impacto ambiental se traduce como la sumatoria de consecuencias para la salud humana, la biodiversidad y la disponibilidad futura de los recursos naturales. Es una alteración de las características primarias ambientales provocada por un proyecto, obra o actividad. Una actividad industrial genera un impacto en el entorno. Las actividades de generación eléctrica pueden tener un impacto en el medio ambiente a través del uso de recursos como fuente de contaminación, como productora de residuos, etc. En las empresas las políticas ambientales se orientan hacia la existencia y desarrollo de proyectos para conciliar la estrategia del crecimiento económico con la debida protección del medio ambiente. La compatibilidad del uso sostenible de los recursos naturales con el desarrollo económico se traduce, a la práctica, en incorporar la dimensión ambiental al proceso de generación.
La generación y el consumo de energía son la fuente principal del incremento global de emisiones de gases de efecto invernadero. Varias compañías energéticas han tomado la iniciativa de demostrar la manera en que las empresas del ramo pueden reducir su impacto en el medio ambiente a través del fomento de la energía renovable, la eficiencia energética y el consumo responsable. Existe una tendencia irreversible de preocupación por parte de las empresas con respecto al cambio climático. Nuestra región es muy dependiente de las energías fósiles, ya que el sector energético está basado en el consumo de combustibles fósiles.
Existe una tendencia irreversible para las empresas del sector energético. El cambio climático se presenta como un fenómeno que nos conduce a fomentar el uso de energías alternativas renovables. Los expertos han definido el cambio climático como todo cambio en el clima a través del tiempo resultado de la variabilidad natural o de la acción humana. El cambio tecnológico nos abre oportunidades para el fomento de las energías renovables. A nivel empresarial las preocupaciones ambientales están cambiando la matriz energética. Fuentes como la energía eólica y la solar son las principales contribuidoras de esta tendencia. Existen en el mundo alrededor de 300,000 molinos de torres eólicas y 1,800 millones de metros cuadrados de paneles solares ya instalados. Por su parte a nivel regional, vemos que latinoamericana continuara siendo una región dependiente de la hidroelectricidad y continuara utilizando plantas térmicas (gas y diesel/bunker), especialmente durante la época de la sequía. Proyecciones de la AIE sugieren que se requerirán 138 mil millones de dólares en inversiones en los sectores de transmisión y distribución para el año 2020 y llegando a niveles de electrificación en la regional del orden del 95 %.Un estudio de la oficina de comercio e inversiones del Reino Unido reveló que 96% de las empresas mexicanas encuestadas se piensa en la planeación necesaria para los cambios climáticos, pero sólo 36% están desarrollando sistemas de adaptación. Finalmente la importancia de esta sesión radica en que el sector energético en el consumo de combustibles fósiles -que empleamos en nuestros autos y otros transportes además de la generación de energía eléctrica, son el principal emisor de GEI, con alrededor del en el orden del 60 % al 70%.
Presentación de Fernando Martínez Salcedo, Abengoa
ABENGOA es una compañía tecnológica que centra su actividad en desarrollar soluciones innovadoras para un desarrollo sostenible en el campo de la energía y el medio ambiente. Para acompañar los desafíos del cambio climático es necesario incrementar la seguridad del abastecimiento energético a través de los cambios de modelos energéticos sustentados en energías renovables por el incremento de costos y por los efectos del cambio del climático, para garantizar el abastecimiento y la difusión de las tecnologías verdes a escala general. Esto incluye que las estrategias de Abengoa están basadas en la implementación de energía solar y la fabricación de biocombustibles. En Abengoa además se trabaja con el reciclaje y los problemas producidos por el cambio climático. Algo muy importante que tiene que ver con la gestión de las oportunidades y en orientar las investigaciones en la biomasa y las energías renovables. En definitiva, estudiamos los riesgos del cambio climático y analizamos las oportunidades en nuevas actividades para el desarrollo económico y social. Las estrategias van también directamente al núcleo de los problemas ambientales para producir energía y evitar el avance del deterioro del medio ambiente. Analizamos los riesgos de producir energía fijándonos en que no afecte el desarrollo de las personas a las que va a alcanzar.
Algunas de ellas son:
1. Realizar el inventario de emisiones de gases de efecto invernadero en todas las geografías y en todas nuestras actividades.
2. Firma de un Código de Responsabilidad Social con los proveedores en base al Pacto Global de las Naciones Unidas,
3. Realizar planes de reducción de emisión, derivado del inventario.
De esta manera demostrar que existe un compromiso frente al cambio climático y participamos en distintos índices de sostenibilidad de las empresas que son informaciones del desempeño de cada organización que está involucrada en este proceso de desarrollo sostenible. ABENGOA es líder en el desarrollo de biocombustible. En las tecnologías de producción eléctrica la planta termosolar en Arizona es su más reciente logro. América tiene todas las oportunidades y todas las posibilidades para generar energías renovables suficientemente diversificadas. Se necesitan inversiones, no solo infraestructura física sino en un esfuerzo conjunto, también un marco regulatorio estable y por último se necesita que haya una integración de las políticas públicas de los Estados para lograr un marco energético más claro, compatible con el desarrollo sostenible y con la conservación del medio ambiente.
Presentación de Hervé Castermán, GDF Suez
GDF SUEZ, uno de los proveedores de energía líderes en el mundo, opera en toda la cadena de valor energética, en electricidad y gas natural, desde el upstream hasta el downstream.
El Grupo desarrolla sus actividades (energía, servicios y medio ambiente), en base a un modelo de crecimiento responsable para hacer frente a los grandes retos: satisfacer las necesidades de energía, garantizar la seguridad del aprovisionamiento, luchar contra el cambio climático y maximizar el uso de los recursos.
Como se sabe, el cambio climático se debe al uso de energía combustible y energías fósiles, es por eso que se debe luchar para producir CO2 y otras energías para generar fuertes incentivos económicos y otros mecanismos financieros que hagan más sostenible los cambios climáticos.
Una meta es lograr un 50% de la capacidad de energías renovables para el año 2015 en base al año 2009. América Latina necesita una capacitación importante en materia de utilización de energía diferente al de las energías fósiles, ya que hay que tener mayor comportamiento verde para bajar niveles de carbonos y otras energías que suelen ocasionar daños al ambiente.
Actualmente se están haciendo investigaciones de la madera y de plantas que generan biomasas. Se tienen proyectos pilotos en Chile y Brasil sobre la energía “ondimotriz” (de las olas y las mareas).
Un dato a destacar es que en América Latina existe una alta presencia de consumo de energía eléctrica en comparación con otras fuentes de energía.
GDF Suez busca consolidar nuestro liderazgo desde Europa, implementando más acciones y utilizando sólo energías que no afecten el ambiente o el clima, por ejemplo, energías producidas a carbón, para lo cual está investigando la manera de reforestar el doble de los espacios a ser utilizados.
La adaptación a los cambios es un tema fundamental en la creación de energía. Por ello se tiene en cuenta el cambio climático en los diferentes escenarios. Por ejemplo, en zonas de veranos muy cálidas, inundaciones, etc. Por esta razón hemos creado políticas de protección, sistemas de gestión, proyectos diversos que hacen que pueda haber mayor confiabilidad en la conservación de las inversiones. Todo está entrelazado y correlacionado, en especial un tema tan básico como es el reciclado y la reutilización de las energías.
La innovación puede radicar en la combinación de distintas energías eficientes, creando nuevos servicios energéticos. “La solución para reducir los efectos climáticos de efecto invernadero no radica en usar menos energía fósil o en bajar la dosis de estas energías, sino en la producción de energía renovable y el uso de estas”.
Presentación de Jorge Asturias, OLADE
Aumentar la participación de las energías renovables e institucionalizar la eficiencia energética es uno de los principales retos en Latinoamérica en la actualidad. Existe un importante potencial en la región que aún no se está aprovechando al máximo.
La perspectiva de OLADE en cuanto a la energética es lograr que se abarque, explote y se le dé un mejor uso a éstos recursos en América Latina. Lo anterior requerirá de esfuerzos que permitan avanzar en materia de legislación, políticas y de una planeación energética a largo plazo que pueda abrir caminos para la seguridad energética y el desarrollo energético sostenible de la región. . En Centroamérica, por ejemplo se ha definido una Estrategia Energética Sustentable la cual ya establece metas que esperan cumplir los gobiernos de los países de ésta región, entre éstas metas están, las de aumentar el acceso a la energía hasta en un 90%, aumentar la participación de las energías renovables en un 11 % y reducir los consumos de electricidad y de hidrocarburos mediante la aplicación de medidas de eficiencias energética.
Los cambios en la matriz energética de los países de la región dependen de la situación y de las circunstancias propias de cada país, en la región existen importantes recursos energéticos, sin embargo la distribución no es uniforme, para aprovecharlos hacen falta políticas energéticas que impulsen la integración regional y subregional.
Algunas medidas que pueden tomarse para reducir el consumo de combustibles fósiles en países dependientes de éste recurso, pueden ser por ejemplo; mayor eficiencia en el transporte, políticas de regulación en materia de importación de vehículos y motores menos eficientes y promover los incentivos a vehículos más eficientes y considerar la incorporación de otros combustibles verdes como los biocombustibles. Por otro lado, para minimizar los impactos que el desarrollo de proyectos energéticos pueda presentar al ambiente y a las sociedades, es importante recurrir al diálogo desde el inicio e involucrar a todos los sectores en las actividades a fin de que en conjunto puedan identificarse las medidas y acciones que permitan que éstos proyectos puedan desarrollarse de forma social y ambientalmente responsable.
Es evidente que en la mayoría de los casos el cambio climático se ha convertido en un factor que perjudica la operación de las empresas. Esto nos obliga a crear los esquemas e infraestructuras necesarias para que los fenómenos del cambio climático resulten a favor de las empresas del sector energético. Las empresas deben iniciar trabajando a lo interno, para poder desarrollar procesos como medir sus propias huellas, aumentando su compromiso social e incluir a sus proveedores y comunicar sus acciones. Las empresas también deben generar estrategias de gestión de cartera, y sobre todo tener la capacidad de adaptarse al cambio, esto permitirá a las empresas energéticas aumentar su grado de competitividad y producir más empleos y ser sostenible en el tiempo.
*Esta relatoría fue realizada por Máximo Gustavo Mancuello Cáceres y Paola Andrea Fuentes Vera. Ambos son estudiantes de la universidad del Cono Sur de las Américas. El resumen fue revisado por el moderador del panel.

Últimos comentarios