Autor: Rajiv Maher*
Hoy en día mucho se habla sobre una RSE estratégica, sin embargo, no se profundiza sobre cómo lograr esto. Actualmente, en particular en América Latina, la RSE sigue estando relacionada con los beneficios hacia la comunidad y/o los trabajadores, en vez de estar relacionada con la estrategia empresarial. Es más, la RSE en la región tiende a tener muchas definiciones. En el International Finance Corporation (IFC pos sus siglas en inglés) creemos en que la RSE tiene que reimpulsar la competitividad para que esta sea sostenible y aporte tanto a los objetivos de la empresa como al desarrollo sostenible. Es bastante fácil decir esto pero la pregunta clave es: ¿cómo implementar una RSE estratégica dentro de una empresa?
Existe una gran variedad de organizaciones, herramientas y fuentes de información dedicadas a la RSE que ahora predican el tema de “la RSE estratégica”, y autores como Porter (2006) en su ensayo sobre RSE y competitividad, reafirma con ejemplos los beneficios que se obtienen. Sin embargo, existe poca información concreta sobre la implementación y gestión de la RSE estratégica.
En muchas empresas de América Latina, la RSE todavía está considerada sólo como una manera de ser bueno con los empleados y/o la comunidad. Esta visión está ligada al objetivo de minimizar riesgos sociales y ambientales a la empresa. Sin embargo, en el IFC creemos que la RSE estratégica debe actuar como una oportunidad de innovación y de generar nuevos y mejores negocios para la empresa. Por lo tanto la RSE debe ser ejecutada de una forma más proactiva que reactiva.
En el IFC estamos diseñando un producto llamado “Estrategias Sostenibles” que aborda el tema fundamental de ¿Cómo implementar una RSE estratégica que asegure la competitividad de las empresas y al mismo tiempo el desarrollo sostenible? Primero, es muy importante identificar correctamente los temas principales de RSE que sean relevantes y prioritarios para el modelo de negocios de la empresa. Una vez identificados los temas, se buscan aplicar de manera que sean rentables para la empresa y que aporten valor a sus grupos de interés. Para lograr lo anterior es necesario consultar a los gerentes dentro de la empresa y los grupos de interés más relevantes.
La organización dentro de la empresa es primordial para que la RSE pueda ser implementada en su totalidad. Por ejemplo, es importante seleccionar estratégicamente un comité transversal de defensores de la RSE que supervisen que esta implementación se haya realizado en toda la empresa; como una visión desde arriba hacia abajo. Luego es necesario evaluar y monitorear la implementación y el rendimiento de estos nuevos objetivos de RSE, respecto a cómo ha impactado sobre la rentabilidad de la empresa. La rentabilidad de los temas de RSE implementados en la empresa es fundamental para su propia sostenibilidad.
Para finalizar, es vital comunicar la RSE estratégica a los grupos de interés velando sobre todo por el tema de rendición de cuentas, es decir explicar el ¿por qué elegimos el camino que seguimos como estrategia de RSE?
Una pregunta importante es ¿será posible implementar en forma masiva una RSE estratégica en América Latina o será solamente para una parte del mercado? Lo cierto es que para implementar una RSE estratégica, la empresa debe pensar en una nueva manera de hacer negocios y a la vez planear e involucrar a toda la empresa y a sus grupos de interés, y eso no sucede de la noche a la mañana.
*Rajiv Maher es consultor en el International Finance Corporation (IFC) del Banco Mundial. Actualmente está ayudando en el diseño y en la comunicación de los productos de RSE Estrategica y Reportes de el IFC en Sao Paulo, Brasil. También trabaja en otros proyectos académicos sobre la RSE.
Es muy valioso el post. Realmente el reto que tienen hoy las organizaciones, incluso hablando más allá de la RSE en sí misma, sino de toda la estrategia de negocio, es poder generar realmente valor social y ambiental, sin dejar de generar valor económico. Sin embargo, el mismo post deja en el áire la metodología para conseguirlo.
Me parece que esfuerzos como el de la Guía técnica de Colombiana de RSE GTC-180, apuntan a este sentido.
La RSE no dejará de ser un proyecto, si no se empieza por hacerse parte integral de la estrategia y GESTIÓN de la organización.
El reto es, entonces, para la academia, que debe terminar de estructurar el marco conceptual de la estrategia de RSE y el mundo de hoy (en crisis por demás), los consultores, para que construyamos un puente entre este marco conceptual y las empresas, los directivos, para entender el potencial de negocio, y finalmente todos los empleados, para llevarlo a la práctica.
Estas y otras cosas!!
Publicado por: Juan Andrés Cano | martes 27 de enero de 2009 en 8:59
Concuerdo en un 100%, como especialista en microemprendimiento y en marketing, la realidad del desarrollo económico sustentable nace en estas plataformas, donde la formacion y educación son los pilares que deben sostener la rentabilidad. sin rentabilidad no hay interés en aplicar diseños RSE.
Publicado por: Ana Maria Rossi | martes 6 de octubre de 2009 en 1:39
En contrario al BID y el IFC, en su definición de RSE la Comisión Europea no menciona ventaja competitiva, definiendo RSE como "la integración voluntaria, por parte de las empresas, de las preocupaciones sociales y ambientales en sus operaciones empresariales y sus relaciones con sus interlocutores". Hay que distinguir dos campos de acción. Cómo las acciones en el área de la RSE contribuyen a la ventaja competitiva de una empresa es un asunto de la gerencia. Pero es un asunto de de politicas cómo generar un dialogo informado y productivo entre empresas, estado y academicos. El debate en America Latina debería incluir el tema del marco político, si no va a ser imposible crear un ambiente de confianza donde las empresas pueden tomar iniciativas en RSE, sin generar conflictos con el estado u los interlocutores sociales.
Publicado por: Albert Schram | viernes 6 de noviembre de 2009 en 6:04