Autora:Virginia Gómez Gaggero
¿Las empresas respetan a sus empleados? ¿Y a los clientes? Pero ¿Quiénes son las empresas? ¿Acaso usted no es cliente, empleado o proveedor de alguna?
Estas preguntas parten de una única verdad: las empresas somos las personas. Aunque es una obviedad, no está demás recordárnoslo cada tanto. Los que construimos y transformamos a diario la realidad social, económica y ambiental en la que vivimos somos cada uno de nosotros.
¿Por qué hablamos de responsabilidad social empresaria? ¿Por qué son protagonistas las empresas? Porque ellas agrupan gente para conseguir resultados en mayor escala. Todos estamos en contacto con alguna empresa de algún modo y en algún momento. Es más, formamos parte de la cadena de valor, no de alguna, sino de varias. Entonces, yo me pregunto si para contribuir al desarrollo sostenible que deseamos tenemos que esperar una iniciativa empresarial o podemos actuar, incluso desde la empresa, de forma individual y ser inspiración para que otros tengan un comportamiento responsable, sano, inteligente, más racional y solidario.
Como empresarios, clientes, empleados o simples ciudadanos podemos decidir cómo actuar. Claro que no es tan fácil. Hábitos personales, barreras de tipo históricas, políticas, culturales, económicas y demás, atentan contra nuestra buena voluntad. Pero, si como dicen “no hay empresas exitosas en sociedades fracasadas” ¿Qué hacemos entonces? O podemos quedarnos en esta reflexión, o comenzar a actuar ya.
No es necesario hacer un gran cambio, es mucho más sencillo. Es pensar en nuestra rutina, desde que nos levantamos hasta que termina el día. El agua y la energía que necesitamos, versus la que usamos y ahorramos; los residuos que generamos, nuestro rol social, es decir nuestra relación con el mundo. Y es que es cierto, por un ratito, por un día, en casa, en el barrio, en el país y hasta en el mundo, somos clientes, empleados o empresarios, y muchos roles más. Es decir, seamos coherentes. Ejercitemos nuestra capacidad de tener una visión a largo plazo, no sólo de nosotros mismos, sino de la sociedad en la que vivimos. Hagamos que lo que pensamos coincida con lo que decimos y hacemos. Tomemos conciencia de que nuestras acciones valen y tienen un impacto.
Una iniciativa colectiva original en Uruguay por parte de las empresas
En Uruguay, las empresas socias de Deres encontraron una forma de extender el impacto de sus acciones de responsabilidad social: a través de campañas colectivas.
100 empresas toman acción
Se trata de una iniciativa que reúne a las empresas para trabajar juntas por una causa social. Deres plantea temas específicos de RSE de interés común a las empresas y sus stakeholders, así como a la sociedad en general. Durante una jornada, las empresas transmiten a su personal y a la comunidad un mensaje vinculado al tema elegido, orientado a la acción.
¿Cómo lo hacen?
Deres diseña y entrega a las empresas que participan paquetes o kits de materiales (afiches, calcamoías, recordadores para computadoras y puertas, bolsas de residuos, tazas, etc.) que contienen un mensaje clave sobre el tema de la campaña. El día previo a la campaña, al finalizar el horario de trabajo, las empresas decoran sus oficinas con afiches, calcamonías y otros materiales que sorprenderán a los empleados al día siguiente cuando lleguen a trabajar.
En el comienzo de la jornada, los directivos presentan la campaña a los empleados, quienes recibirán luego materiales digitales y folletos informativos. Además, se generan espacios en publicaciones internas y se realizan comunicaciones a los empleados sobre el tema de la campaña.
Lo interesante de la iniciativa, además de que durante una jornada un grupo de más de 60 empresas trabajan juntas en simultáneo, es que tiene un efecto expansivo en el que el empleado lleva a su casa el tema, los clientes se interesan, preguntan y piden materiales. Las empresas han llevado esta experiencia a su cadena de valor, incluyendo a los proveedores y clientes, quienes tuvieron una opinión muy favorable incluso en momentos gremiales difíciles.
La comunicación de la acción es vital para lograr el objetivo. Así mismo el apoyo de los medios para la difusión. Con estas campañas ganamos todos, en información, en reputación y en la generación de valor para el futuro.
Comunidad y medioambiente
La primera campaña realizada en 2007, se denominó “Salvavidas” y tuvo como tema central el uso del cinturón de seguridad en el asiento trasero de los vehículos. La seguridad vial en Uruguay es un tema delicado porque los accidentes de tránsito son la primera causa de muerte entre las personas menores de 35 años.
En 2008 el uso responsable de los recursos naturales fue el tema trabajado bajo el nombre “Restar es positivo”.
El propósito, hasta ahora, ha sido informar, sensibilizar y lograr una llegada masiva a la gente, aunando esfuerzos y haciendo sinergia entre ellas. Este año las empresas socias de Deres quieren profundizar en las campañas realizadas, perfeccionar el mecanismo de trabajo y plantear acciones permitan una mayor participación de las personas.
Excelente artículo! Me ha parecido sumamente interesante.
Sigan así!
Publicado por: Carolina | viernes 23 de enero de 2009 en 0:19